Si te duele, no está bien

Entrenamiento de D.

No estoy muy seguro aún por qué me sucedió, pero a la mitad de la semana 10 de mi entrenamiento comencé a notar un dolor un poco agudo en la sección de la pierna derecha que está entre los músculos de la pantorrilla y el talón.
Mi primera teoría es que no estiré adecuadamente al terminar la carrera del día anterior (8 km), y fue durante mi carrera de 12 km entre el kilómetro 8 y 9 comencé a notar ese dolor.
No fue como un tirón, sino más como una punzada.
Hace mucho tiempo sentí lo mismo al correr y no le puse atención y seguí corriendo normal, lo que me provocó no poder caminar muy bien durante casi 1 mes. En esta ocasión, al sentir el dolor disminuí considerablemente el esfuerzo para evitar lastimarme más. Pero no fue suficiente. Ya estaba “tocado” el músculo y/o tendón.
Decidí descansar alrededor de 4 días y correr de nuevo para mi 3era carrera de la semana, pero ¡oh desilusión! Aún no estaba listo. Y fue así que corrí 8 km con un dolor durante todo el trayecto, provocando tal vez que me tarde un poco más de tiempo en sanar.

Después de solicitar opiniones médicas y no tan médicas, me recomendaron reposar por completo y no hacer esfuerzos que lastimen más mi pierna, esperando así, sanar en 1 o 2 semanas.

Para quienes hacen deporte continuo ya sea amateur o de alto rendimiento, sabrán que estar sin hacer algo durante 1 semana es bastante difícil, desesperante y desconsolador… pero ni modo, tendré que seguir indicaciones.

Actualmente estoy aplicando pomada IcyHot, que es básicamente Mentol 10% y Salicilato de Metilo 30% más una venda que aplique compresión a la pantorrilla y parte del tendón inferior. También aplico hielo para desinflamar, recomendado 15 min cada 2 o 3 horas al día y no directamente sobre la piel, sino con alguna capa (como una toalla) que proteja de la quemadura del hielo.

Particularmente, para mí es muy frustrante que una parte del cuerpo no permita avanzar en el entrenamiento, y me sucedió cuando practicaba básquetbol en la Universidad. Cuando trabajaba muy duro para llevar a mi equipo a disputar una final de torneo y una lesión en las semifinales me impedía dar el 100% en el último partido. Y siendo jóvenes, no nos importa jugar estando lastimados, pues para nosotros vale más tratar de ganar que sanar el cuerpo.
Pero cuando no sólo estudias y ahora te dedicas a trabajar para sustentar tu propia casa y te lastimas seriamente de cualquier parte del cuerpo, creo yo que es más complicado (por no decir espantoso), pues implica faltar al trabajo con la posibilidad de quedarte sin él.

En fin, sólo resta ser paciente y aprender de los errores lo más rápido posible.

 

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