Día 5

Empezando la segunda semana.

Fué más sencillo para mis músculos y mejoré mi tiempo de carrera. Me concentré mejor en la respiración, aunque no lo suficiente. El aire estaba muy frío y a pesar de traer cubierta la naríz me costó mucho trabajo mantener el ritmo constante en la respiración.
Mi compañero de cuatro patas estaba muy emocionado y el último kilómetro aceleró, por lo tanto, tuve que dar zancadas más largas para aguantar la velocidad.


Al terminar la carrera sentía que me faltaba el aire y me daba vueltas la cabeza, tuve que reponerme caminando y usando el inhalador para ayudar a mis vías respiratorias.
Ya terminé el día 5 y sigo sin poder creer que de verdad estamos haciendo esto.  Ya es una realidad el hecho de que este año correré un maratón (OMG).
Aún veo lejos la meta y sé que el camino será pesado, que habrá días en que mi mente me grite a todo volumen que no lo haga, que me detenga; pero ¡estoy lista! Me armaré de valor y no perderé la emoción de lograr algo tan grande.

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