Las consecuencias de ser runner

Mis pies empiezan a sentir la distancia y el tiempo de recorrido…

Cada vez vamos avanzando más y más, las semanas están sumando más kilómetros, debo reconocer que ahora si me siento toda una runner.

Ni en mis sueños más locos pensé que lograría correr arriba de 20k cada domingo. Llevamos 3 domingos corriendo prácticamente más de medio maratón. Pensar que hace unos meses el simple hecho de pensar en esa distancia era un sueño casi inalcanzable y ahora llevo 3 fines de semana recorriendo más que eso, ¡wooow!

Mi cuerpo, especialmente los pies, ya están sufriendo los daños de este entrenamiento. He confirmado que cualquier cambio en atuendo, hasta el simple hecho de amarrar diferente los tenis, altera la armonía con la que has estado acostumbrando al cuerpo a correr. En total llevo 1 uña negra y 3 en proceso de cambio de color. Es algo molesto e incómodo cuando sale una ampolla en los dedos, pero las curaciones que he hecho y los cuidados me han ayudado a mantener los pies lo más sanos posible para poder correr sin problemas.

Ahora las rodillas me han estado molestando bastante, creo que mi última carrera larga descuidé la postura y salté en vez de desplazarme. El terreno donde corrimos era bastante irregular y siento que eso lastimó mis rodillas. He tenido que aplicar hielo y calor para desinflamarlas y seguir con el entrenamiento. De igual manera hemos regresado al gimnasio y aunque no soy fan de hacer pesas, sé que eso ayudará a mis rodillas ya que fortaleceré los músculos que la rodean.

El camino sigue siendo largo, falta un rato para el gran día, pero no debo bajar el ritmo, al contrario, me enfocaré en seguir haciendo mi cuerpo fuerte y sano.

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